Cambios Violentos

Sombras oscuras me apagan,
como el sol al atardecer.
Sólo quiero soñar
con un mundo distante
alejado de las penas que aquejan
mi frágil humanidad,
el saco de huesos podridos
que me hace sentir tan vacío.

Días remotamente iluminados
por una tenue luz mohína
que consume el tiempo entumecido,
desgarrando con sus fauces mi cordura,
esculcando mis entrañas en busca de mi alma impura

Noches totalmente oscuras
me abrazan y me asfixian,
me sumergen en sueños imposibles…
Y les creo, y les alabo, y lucho por alcanzarlos.

Y al amanecer…
la luz que me devora,
los días sin sentido,
el tiempo se demora,
un corazón, un latido,
y éste sentimiento que me devora…

Deseos inaceptables

Noche de deseos inaceptables, me encontré con el andar de una mentira, como siempre yo portando una botella de ron añejado en la mano, dos lagrimas, labios resecos, cigarrillo débilmente sostenido entre ellos…

Deambulantes los cuerpos sin rostro al rededor de mi jardín, una sonrisa visitándome por la ventana (otra vez), la más demente de todas.

Vistiendo en color blanco bondad (el reflejo de la locura) unos brazos, un consuelo, al alcance de mi padecer, ella habitando en la sombra de mi cansancio,

-ven conmigo, que te llevo de la mano, que anhelo estar en ti, descansa del sueño tus ojos (para velar el difunto de mi tranquilidad)

Me he sentido viva, besos, aliento, palabras, (encarnada con las navajas) me encontré con el estupefaciente mas caro, perdí la mente y también encontré el dolor, malditos labios rojos de la perdición…

Nota: estoy viviendo…otra vez.

Las noches olvidadas – Najash

Te besaré como una serpiente a su victima
silenciosamente, arrastrándome silenciosamente.

Tu voz y tu cuerpo han penetrado en mi mente,
convirtiéndose en mi delirio, en mi propio pensamiento.

Pregúntale al tiempo
acerca de tus perversiones, el sadismo, la locura.

El mar se abre ante mi
y nos conectamos en un éxtasis cósmico.

Tu voz dulce de ángel, en agonía
“¡Gloriosisimo padre, defiendeme de las tinieblas”

Minotauros, gorilas de fuego, escorpiones gigantes
se aferran con sus tenazas a tus pezones

El infierno nos da la bienvenida;
un beso en el alma con su lengua de fuego

Luego nos traga, devora y despedaza
y nos embriaga y nos disuelve y nos vomita y nos escupe

Y la piel escamosa que te asfixia,
como una serpiente que hipnotiza a su victima

Te besaré otra vez
silencioso, reptante, distante

… Para poder olvidarte.